Limonite is nowadays used as a rock name for hydrous masses of iron oxides, when one cannot or does not wish to make any statements regarding their mineralogical nature and homogeneity (Ramdohr, 1980, p. 1071).
GENERALIDADES
La definición del encabezamiento invita a prescindir del concepto clásico de limonita como brown iron ore = Fe2O3.1⅟2 H2O y, al referirlo a una roca de óxidos de hierro hidratados, hace intuir la gran variedad que puede encontrarse en las limonitas, término desacreditado por IMA como especie mineral. No obstante, dado que puede ser tanto una mena como un metalotecto o guía de exploración importante (gossan), su uso es inevitable para el minero y para el geólogo de exploración, por lo que no se debe ignorar. Por ello no es suficiente una definición tan general como roca de óxidos de hierro hidratados.
En la práctica y siguiendo a Blain y Andrew (1977) y a Blanchard (1968, 1984), nos referimos a limonita como un término de campo que designa una mezcla o agregado de óxidos de hierro amorfos, coloidales o goethita microcristalina, con cantidades subordinadas de sílice (jaspe), hematites, jarosita, lepidocrocita u óxidos de manganeso en proporciones y estados de hidratación variables. La mineralogía puede ser todavía más variada, teniendo en cuenta las asociaciones primarias de las que se deriva la limonita (sulfuros masivos, yacimientos Cu-Ni, menas Pb-Zn, carbonatos, etc.): además de los óxidos goethita, lepidocrocita, hematites, maghemita, psilomelanas (s.l.), sílice y sus posibles derivados hidratados y/o amorfos, puede contener minerales arcillosos adsorbidos, relictos de sulfuros o carbonatos como siderita, y variados productos de oxidación de éstos, como jarosita, anglesita, yeso, plumbojarosita, cerusita, smithsonita, hemimorfita, piromorfita, escorodita, etc.
Además de la mineralogía, la textura puede proporcionar, junto con los datos de campo, informaciones importantes para exploración, como la distinción de:
- limonita indígena (la formada directamente sobre el sulfuro al que reemplaza),
- limonita transportada, que implica una movilidad reducida del Fe3+ y precipitación cercana -unos cm- al sulfuro primario,
- limonita exótica, precipitada fuera de los límites del yacimiento.
Estos tipos se refieren, evidentemente, a limonitas secundarias (habitualmente de sulfuros y en menor medida de carbonatos). Aunque no tan frecuentes, existen también limonitas primarias, por precipitación directa de disoluciones hidrotermales o en medios sedimentarios. Su distinción no es difícil teniendo en cuenta datos de campo y texturas microscópicas.
Según hace notar Blanchard (1984), no hay ninguna especie mineral que corresponda a la fórmula, 2Fe2O3.3H2O, que atribuían a limonita los textos tradicionales. Para la descripción, por tanto, debe seguirse un formato específico, ya que su carácter polimineral o amorfo no puede encajar en el modelo habitual. Su composición, expresada en términos generales como “óxidos de hierro hidratados”, varía según condiciones locales: adsorción de Mn, Si, metales preciosos u otros cationes derivados de la mena primaria. Sus texturas son también muy variadas, dominando texturas colomorfas, esferulíticas, botrioidales, reniformes, submicroscópicas, a veces amorfas; con rasgos específicos como relictos, fantasmas o réplica de sulfuros, boxwork, etc.
DESCRIPCIÓN MICROSCÓPICA
OBSERVACIÓN SÓLO POLARIZADOR
Color gris a pardo grisáceo, con reflectancia variable pero baja (R ≤ goethita), las variedades muy hidratadas pueden mostrar una coloración amarillenta (Fotomicrografías 1-2 y 5-6).
Escasa cristalinidad, generalmente: en muchos casos forma masas de granulometrías submicroscópicas; incluso isótropas. Morfología variable, frecuentemente colomorfa, también en agregados seudomorfos de sulfuros o siderita (texturas réplica, fantasma, boxwork… Fotomicrografías 9-11 y Fotomicrografías 12-14). La naturaleza heterogénea del mineral se aprecia en la coexistencia de varias especies finamente intercrecidas o en agregados (Fotomicrografías 1-2 y 5-6), como goethita, jarosita, hematites, jaspe…, aunque no siempre son visibles (agregados submicroscópicos o amorfos).
OBSERVACIÓN POLARIZADOR + ANALIZADOR 90°
El anisotropismo de componentes como goethita, hematites, lepidocrocita, etc. no siempre es visible, a causa de la fina granulometría o por su baja o nula cristalinidad. Si el tamaño de grano es suficiente, puede reconocerse el anisotropismo de especies como goethita, hematites, lepidocrocita, jarosita…, en casos favorables. Pero en todos los casos, abundan las reflexiones internas (Fotomicrografías 3-4 y 7-8) pardo-rojizas a pardo-amarillentas, tanto más amarillas y luminosas cuanto más hidratados o jarosíticos son los geles ferruginosos (excepto si contienen psilomelana u óxidos de manganeso).
PARAGÉNESIS
Las limonitas primarias aparecen típicamente asociadas con goethita, hematites, lepidocrocita, maghemita, jaspe… en materiales formados en medios oxidantes, incluidos también los niveles someros de formaciones epitermales de alta sulfuración.
Las limonitas secundarias, habituales en la zona de oxidación de yacimientos de sulfuros o ferríferos, aparte de sus componentes propios pueden contener diversos materiales, particularmente relictos de pirita, siderita, calcopirita, siderita y cualquiera de los minerales primarios de los que se derivan.
Su asociación con sulfuros y metales preciosos (Au, Ag, MGP) en la zona de oxidación de algunos yacimientos, vbgr. sulfuros masivos volcanogénicos y concentraciones epitermales, confiere a limonita un notable interés potencial para exploración.
RECONOCIMIENTO
A pesar de las notables variaciones señaladas, la paragénesis junto con su color, baja reflectancia, texturas habituales colomorfas o seudomorfas, con sulfuros relictos ocasionalmente, y abundantes reflexiones internas, además de las relaciones de campo, hacen que su identificación no sea problemática.
REFERENCIAS CITADAS
Blain CF, Andrew RL (1977) Sulphide Wathering and the Evaluation of Gossans in Mineral Exploration. Minerals Sci. Engn. 2: 219-150.
Blanchard R (1984) Interpretation of leached outcrops. Nevada Bureau of Mines, Bull. 66 (3rd. Printing), 196 p.